lunes, 6 de octubre de 2014

UNA TERRIBLE LATIGUERA POPULAR


            De los muchos desaciertos que tuvo Elías Segovia Ruiz, dentro de su gestión al frente del Gobierno Regional de Apurímac, una de las peores ha sido el de lanzarse como candidato a la reelección como Presidente Regional. Este hecho solo puede tener cuatro insólitas explicaciones:
1.      Que, al personaje de marras se le han subido los humos hasta la estratósfera, bajo el supuesto que los habitantes de nuestros humildes pueblos, al momento que llegaba “¡EL PRESIDENTE REGIONAL!” salían a recibirlo en masa, este creyó que tal acogida se debía a que su persona ejercía un liderazgo nato sobre esos pueblos, pero lo que en realidad sucedía es que la buenas gentes de estos pueblos en su ingenuidad suponían que esta Autoridad había venido a solucionarles sus múltiples problemas que los aquejan. Pero como ninguna de estas suposiciones conectaban con la realidad, el que salía perdiendo era el candidato derrotado.
 
2.      No es ningún secreto que Elías Segovia Ruiz, se lanzó a la reelección como candidato de los políticos limeños, porque era el hombre de su confianza, que podía seguir sosteniendo en Apurímac, sin contradecir en lo más mínimo, todo lo que se hace en Lima (que muchas veces va en contra de las regiones), en otras palabras, era el candidato del Sistema y de las empresas mineras que operan en la región, pero desgraciadamente en Apurímac no votan los limeños, ni los gringos, ni los chinos.
 
3.      Que, lejos de oír a su conciencia, ha escuchado  a todos sus chupes y familiares que prácticamente usaron y abusaron del poder regional, que le decían “Por todas las calles y plazas, villas y villorrios, comunidades, pueblos, anexos y sectores, cientos de miles de apurimeños están gritando a vida voz: “¡No te vayas hermano, somos tuyos, no nos abandones!” con lo que se inflamó su ya muy crecido ego, que lo hizo pensar que los electores eran los mismos babosos de siempre, sin reparar en que después de tanto chamullo, estos se habían vuelto mucho más sabios y hasta castigadores a la hora de votar.
 
4.      Lo más estúpido que se le ocurrió fue creer que la promesa de la construcción de un teleférico para los turistas del Cusco y un aeropuerto en pañales le podrían asegurar la victoria, cuando cualquier humilde ciudadano conoce aquel antiguo refrán: “Obras son amores y no buenas razones”, que significa que las buenas palabras deben ir acompañadas de hechos (de obras) porque de lo contrario se quedarían en falsas promesas y eso es para los nuevos candidatos.
Lo peor para el candidato perdedor, es que los dos meses y medio que quedan de su gestión, no podrá moverse ni un solo día del local del Gobierno Regional porque tiene poco tiempo para enterrar, como el gato, toda la porquería que ha armado su mafiosa gente de confianza y él mismo, para entregar más o menos la gestión, y lo bueno es que ahora no lo harán solo ante el ganador sino ante la Contraloría General de la República según lo ha establecido la Ley Nº 30204, LEY QUE REGULA LA TRANSFERENCIA DE LA GESTIÓN ADMINISTRATIVA DE GOBIERNOS REGIONALES Y GOBIERNOS LOCALES, cuyos dos primeros artículos obligan a:
“Artículo 1. Objeto de la Ley
La presente Ley tiene por objeto regular el proceso de transferencia de gestión efectuado entre administraciones regionales o locales sucesivas.
Artículo 2. Finalidad de la transferencia
El proceso de transferencia de la gestión administrativa se organiza con la finalidad de facilitar la continuidad del servicio que se presta y se rinda cuentas, atendiendo a principios de transparencia y servicio al ciudadano. Lo cual incluye también los casos en que se revoca autoridades."
            Bajo la iguiente responsabilidad:
“Artículo 10. Responsabilidad por el incumplimiento de la Ley
El incumplimiento de la presente Ley, así como los actos u omisiones de las autoridades, funcionarios y servidores de gobiernos regionales o municipalidades orientados a ocultar información, impedir o entorpecer la labor de la comisión de transferencia, serán puestos en conocimiento de la Contraloría General de la República y del Ministerio Público, de conformidad con sus competencias y atribuciones conferidas por ley, para la identificación y determinación de las responsabilidades y sanciones establecidas en el Título XVIII, Capítulo II del Código Penal.”
            Lo único que nos queda es cantarle aquella vieja ranchera que muy bien la canta el inmortal Pedro Infante  HAS CLIC AQUI: LA VIDA ES LA RULETA
 
            O recitarle este loco poema inspirado en The Winner takes it all  (El ganador se lo lleva todo), del Grupo ABBA, que dice:

SOY UN PERDEDOR
Qué le queda al perdedor sino lamentos
manos vacías, soledad, desierto,
tristeza de saberse derrotado
bruma en la mente, nubes en su cielo.
Qué merece el perdedor sino desprecios
ademanes vulgares de vulgares derrotas... 
Una vez perdí en una partida
en la que quise jugar según las reglas
y aprendí que al jugar de nada vale
no sacarse las cartas debajo de la manga
al fin solo ganar es lo importante.
Y entendí que el honor es sólo una palabra
que los perdedores salvan y al perderla
también ganan escarnio,
algo se ganan...
Rara forma de ganar cuando se pierde.
¡Chau pues!, disfruta ahorita lo que ganaste, porque como ya no eres nada, ni nadie, te abandonarán los chupes, y tu solito te estarás merodeando por el Poder Judicial, donde los jueces, fiscales, secretarios y abogados se quedarán con todo lo que has amasado.
 

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